Soñar casas / 29 Junio 2015

Soñar casas #2

Soñar-Casas-por-Vicky-Tami

Collage por Paz Brarda para Soñar casas

¿Cómo sería tu casa si pudieras hacer magia?

por Victoria Tami

Vivo en una casa que se siente redonda y de adobe. Blanca, fresca y con techos de paja. Aunque no sé si es realmente alguna de todas esas cosas, y a decir verdad… poco me importa. Me atañen sus efectos, mucho más verdaderos que un plano de papel. Lo cierto es que en mi casa la geometría no existe, pero las proporciones suceden. Y la vida dentro de ella acontece según la composición hora-clima-estado de ánimo.

Mi casa y yo somos casi la misma cosa.

Es que mi casa tiene un superpoder: me interpreta. La música, entonces, se pone sola. Las luces se prenden, se atenúan, o se apagan. Y, definitivamente, el teléfono de línea sabe cuándo no sonar. Pero que no se malinterprete: mi casa-cosa-yo no hace todo el trabajo por mí. Muchas tareas me dan batalla. Sigo teniendo que limpiar, arreglar, guardar, poner y sacar. Lavo la ropa y los platos; las ventanas y el baño; levanto las marañas de pelusa y limpio el polvo acumulado.
Eso sí: miguitas ni una. Sencillamente no se generan.

Los ambientes se despliegan como mamushkas y advienen -sabios ellos- cuando se los necesita.

*Mamushka 1: la cocina y el living surgen conectados. Cocino delicias, que luego comparto en familia y con amigos, subsumidos en sillones imposibles de cómodos. Los sillones son tipos tan gauchos, que mágicamente se acomodan a la mesa ratona o la del comedor. Es increíble, pero se mueven y crecen en altura si es preciso. Una maravilla. Hay algunas sillas también, para esos casos en que uno no anda con demasiadas ganas de despachurrarse.
Además, por casa tienen permitido pasear todas mis mascotas, que también están invitadas a comer y acurrucarse a ver películas. Ellas son: Fulana, la oveja; Zuccini, el chancho; Napoleón, el petiso criollo; y Cómo y Cuándo, los cusquitos de patas cortas. Se portan de primera.

*Mamushka 2: mi habitación es blanca, con un ventanal muy grande que tiene algunos vidrios de colores. Cuando pasa la luz, me pinta todo el cuarto. Ese mismo ventanal da a una galería chiquitita, de esas que le sirven a uno para salir a escuchar el silencio. Mi cama es grande y mullida, y tengo las mejores almohadas que un ser humano pueda pedir. El secreto: en un rincón hay pasadizo como el de Malkovich que me lleva a la esquina de Suiza y Bogotá, en Villa del Cerro, Montevideo.

*Mamushka 3: la bañadera/ducha ocupa el 70% del ambiente.
*Mamushka 4: espacio de trabajo. Diván. Escritorio. Compu. Calendario gigante.
*Mamushka 5: taller multivocacional. Cerámicas, acuarelas, óleos, papeles. La premisa es el vale todo. Hay olor a manchón de pintura.
*Mamushka 6: habitación de invitados. Tiene comodidades básicas y su bañito propio. No le falta amor.
*Mamushka 7 (o alrededores): árboles altos, pasto, muchos tipos de menta y damas de noche. Por algún lado hay una hamaca paraguaya. Siempre me acuesto a mirar las estrellas.

Yapa: Por alguna parte existe una biblioteca que va ordenando los tomos de acuerdo a lo que leí y lo que quiero leer.

Mi casa-cosa-yo/Mamushkas nos apilamos y nos trasladamos.
El destino es incierto.

***

Cómo jugar a Soñar casas:
Regla #1: Establecé una extensión mínima (una hoja, mil caracteres, un cuaderno entero) y respetala. Seguí aunque sientas que no hay más ideas, porque SÍ HAY.
Regla #2: Volá, no hay límites.
Para el final:
Cuando termines, hacé a un lado el papel y leélo recién al rato.
¿Qué de todo lo que pensaste puede hacerse realidad, o al menos parecerse a la fantasía? ¿Cómo?