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Textos relacionados con la casa y la forma en que la vivimos.

Escritorio: Febrero

No es que no salga a la calle; es que estoy trabajando duro. Tristeza nao tem fim pero las vacaciones sí. Y no tengo tele para distraerme pero sí dos tremendos ventanales. A unos cuarenta metros, un edificio con mil ventanas. En la esquina, otro con grandes balcones. En este rincón, yo aquí sentada, doblando hojas y con la mirada libre. Hola TV Voyeur.

Escritorio: Enero

Tenemos la casa, anunció, y tres días después llegamos los bolsos, los canastos y nosotros. Abrimos los postigos, barrimos, pusimos hortensias en frascos de mermelada. Unos cocinamos; otros, nadaron. De los estantes elegimos la fuente rosa de la abuela y el bol de flores naranjas.

Escritorio: Catarsis

Domingo. Nueve de la noche. Diría que estaba alterada, pero eso sería suavizar demasiado mi estado de ánimo, que se expresaría correctamente de cualquiera de las siguientes maneras: tenía un bruto ataque de ansiedad, estaba loca de los nervios o de repente todo mi mundo estaba desacomodado. Los motivos eran varios, pero principalmente uno: hacía un mes que me había quedado sin trabajo y el viernes había tenido una entrevista para uno que me gustaba mucho y a pesar de haber aceptado, el ok final de mi nuevo jefe nunca llegaba.

Escritorio: El duelo

Por Maru Leonhard. Foto de Lou. Había una vez paredes naranjas que antes habían sido color cremita. Inauguramos las paredes naranjas el 9 de julio de 2007, nuestro primer día de convivencia, mi primera independencia, cuando todavía éramos nosotros y pensábamos que ese living con dos paredes naranjas y dos paredes blancas eran el comienzo de una nueva etapa. Cuando pensábamos en nuestro lugar feliz.

Escritorio: Sueños de grandeza

La manta que explota de colores, comprada en un viaje, rompe la monotonía del impecable sillón de lino crudo de tres cuerpos. Sobre la mesa ratona, descansan los libros ordenados por histeria y por tamaño. La bandeja atesora un juego de porcelana inglesa, un tesoro heredado —merecidamente— de alguna tía a la que había que tenerle mucha paciencia, además de la madeja de lana mientras tejía y tejía.

Escritorio: Relajo

Tomaba un café con una amiga que estrenaba independencia. Escuchaba sus experiencias nuevas e impresiones sobre la vida de adulto. Muchas muy buenas, y una contra alarmante:

Escritorio: Los imperdibles indoors

Café con leche en el patio a la mañana y si llueve, en la cama.
Radio: Sábado FM, domingo AM.
Lectura de cuentos de Woody y poesía de Benedetti.
Simona luchando con los pompones que cuelgan de la ventana del living. Gata chocha y dependiente cuando estoy en casa.
Flores en el baño.
Coca cola con hielitos…

Escritorio: Días

Yo estoy cien por ciento dentro del grupo de los que le ponen onda a la casa. ¿Qué digo onda? La palabra es AMOR. Hago planes para ponerla linda y casi siempre los llevo a cabo, me esfuerzo por solucionar conflictos cuando los hay, y hasta pienso en ella cuando no estoy allí. Pero esto no pasa siempre. Hay días de amor y hay días de los otros. Hoy me levanté y mi casa presenta las siguientes imágenes:

Escritorio: El cubrecama

– Te compré un cubrecama.
– Ehm, bueno, gracias má…
– Es medio feo.
– ¿Y si es feo porqué me lo compraste?
– Es mejor que esas mantas horribles que tenés. /// Yo detesto mi cama.