Organización / 3 Noviembre 2016

Orden y progreso para principiantes

Después de un día largo fuera de casa, abrís la puerta y encontrás todo en su lugar. La visual está despejada y la lista de pendientes, casi en cero.
Reconfortante, ¿no?

¿Por qué organizar la casa?
Más allá de las tantas teorías que describen a las personas ordenadas y desordenadas desde una perspectiva psicológica, hay algo innegable: un espacio en el que priman el orden, la tranquilidad y una decoración acorde a tus gustos es más disfrutable, genera placer y cierta sensación de tranquilidad.

principiantes-seelvanaQuizás pensás que en tu desorden tenés tu orden. Está bien, pero, ¿cuánto tiempo perdés al revisar cuatro cajones, dos bolsos o tres pilas de papeles para encontrar algo? ¿Cuánto estrés experimentás mientras eso no aparece? La experiencia me demostró que las cosas se pueden ir de control, que el caos está demasiado cerca cuando el desorden se apodera de nuestra vida.

Si la vas a hacer, hacela bien
Todo el mundo ordena, pero hacerlo sin más criterio que el cortoplacista no conduce a nada. Si le dedicás un rato a armar tu estrategia de orden personal, la organización va a durar en el tiempo y hasta se puede transformar en algo ameno.

Los pasos:

1° – Lista de objetivos relevantes, propios
Tomate un rato para determinar qué querés lograr con la organización y descubrir cuáles son los espacios más afectados para dirigir mejor la energía y el foco. ¿El problema se da en toda la casa o lo peor sucede en el placard? ¿Tenés un par de cajones que no podés ni abrir porque hay cosas trancándolo? ¿El despojador del cuarto está fuera de control? ¿Tenés una pila de papeles que crece sin parar?

¿Cómo? Siendo honesto, mirando de cerca tus (malos) hábitos y cuestionándore hasta lo que está más arraigado. Lo bueno de la organización es que no consta de un único método y se puede adaptar a tu personalidad, forma de vida y gustos. Así te va a resultar más simple y alcanzable, no se trata de vivir en una foto de Pinterest. O sí, pero en la propia.

2° – Menos cosas. O, a lo sumo, mejor clasificadas
Si no hay un filtro previo y reorganizamos lo que ya tenemos una y otra vez, hay altas chances de volver al desorden. Por una vez, hay que hacer una gran reclasificación.

¿Cómo? Concentrándote en el espacio elegido, pasá por cada cosa resolviendo si se conserva, si se descarta o si se le devuelve la vida.
Habrá resistencia al principio. Vas a creer que necesitás todo, inventándole una utilidad o una justificación racional para mantenerlo en casa. Es normal, no te asustes y seguí, porque SE PUEDE.

3° – Reorganización precisa
Si cada cosa tiene su lugar, lograr el orden diario es fácil porque no hay que pensar cada vez qué hacer con cada cosa todas las veces.

¿Cómo? La clave es hacerlo por categorías. Si estás clasificando, por ejemplo, útiles (lapiceras, cuadernos, etc.), elegí un solo espacio para todo lo que entre en esa categoría. Así, vas a ver cuánto de lo mismo acumulás sin darte cuenta, en una de esas podés eliminar algunos ítems, y cada vez que quieras anotar algo a las apuradas, vas a buscar solo ahí.

4° – El primer envión se logra con lo más fácil
Lo más fácil es eso a lo que le tenés ganas hace rato. O papeles: facturas viejas, apuntes, anotaciones, listas de supermercado viejas, etc. Luego, pasar sin escalas al rubro más difícil: recuerdos, regalos, fotos, o lo que más nos cueste dejar atrás.

Tranquilos, no es cuestión de tirar TODO sino desprenderse de eso que al final termina restando espacio y sumando caos.

***

Todo esto es un gran “me pongo las pilas y lo logro”. Si lo hacemos con ganas y buen criterio la primera vez, va a ser más fácil el mantenimiento, que se refuerza con consistencia y paciencia en la diaria. Esto es de a poquito, hasta agarrarle el gusto y ver su verdadera relevancia.

Pocas cosas más placenteras que tachar ítems en listas de pendientes. ¿O no?
Te prometo que las ganas de organizar se contagian. Una vez que arrancás con un espacio, terminás copándote y revisando otros rincones de la casa que merecen ser mejorados. ¡Suerte!

publicado en Organización


Orden propio y armonía para estrechar la relación con la casa y vivir mejor.

por Emilia Roggiero

Emilia es organizadora de espacios. Diseña soluciones a medida de cada casa, home office u oficina para lograr ambientes funcionales y equilibrados. Trabaja en marketing, comunicación y producción desde hace seis años y organiza desde que tiene memoria.