Editorial / 28 Noviembre 2016

Acuerdos de equidad para una convivencia feliz

Las tareas domésticas lideran el ranking de malestares conyugales. ¿Tu convivencia sigue siendo una elección? Chau a las quejas, hola a las risas y el amor.

Las diferencias en los estándares individuales de orden y limpieza, las convenciones anticuadas sobre el lugar que ocupamos según el género, o la indignación como modo natural de ver el mundo. Sea por el motivo que sea, la convivencia tiene fama de destruir amores.

No estamos obligados a compartir el mismo techo. Eso, como casarse o tener hijos, es parte del mismo manual caduco que (soy optimista) se nos está haciendo cada vez más sencillo ignorar.
Entonces, si no estamos obligados, lo hacemos porque queremos.

¿Y qué es lo que queremos?
¿Unificar gastos y electrodomésticos? ¿Armar “una familia unida” que se odia a diario por una toalla húmeda sobre la cama? ¿Resistir por miedo a los cambios?
¿O cuidarse, respetarse y comprenderse todos los días de la vida?

La casa y todos sus desafíos requieren creatividad. Con voluntad y amor se pueden romper las dinámicas destructivas y pasarla mejor de a dos (o tres o cuatro o diez).

Clara y Ricardo, en “Un año sin nosotros” (Serie web, Un3)

Acuerdos de equidad

Si comprendemos y respetamos las necesidades del otro (una casa ordenada o las ganas de no moverse del sillón) es posible compensar con predisposición lo que no hacemos. Desde ocuparnos de conseguir ayuda externa (meter una changa, recortar un gasto individual, no sé) hasta pagar al otro con atenciones o renuncias que equilibren la balanza.

Todo vale mientras las partes se sientan cuidadas y sepan por qué se eligen –de verdad, si lugares comunes– todos los días.

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¿Practicás acuerdos creativos de equidad en tu casa? Si me los contás, me voy a poner contenta: [email protected]

publicado en Editorial


por María Tórtora

María creó Casa Chaucha en 2009 y desde entonces conoció y fotografió más de 170 casas, dio charlas y dictó talleres, entre otros experimentos. En 2017 saldrá a la calle su libro "Revolución en la casa" (Ed. Monoblock).