Soñar casas / 10 agosto 2015

Soñar casas #3

Soñar-Casas-por-Dani-Trabuchi

Collage por Paz Brarda para Soñar casas

¿Cómo sería tu casa si pudieras hacer magia?

por Dani Trabuchi

Mi casa es transportable. Se guarda en un bolso y no pesa nada. Cuando uno elige un lugar, la saca del bolso y ella sola se ocupa de armarse. Vamos por partes: la cerradura de la puerta tiene una sola llave que se puede usar de los dos lados, así que no hay que preocuparse por usar el correcto. Una vez adentro, puedo elegir la estación y la hora del día que quiero que sea. Si, por ejemplo, elijo invierno a las ocho de la noche, el hogar a leña se enciende inmediatamente, la casa se oscurece un poco y se cierran las ventanas. Puedo elegir si quiero que nieve o llueva. Entonces voy hasta mi biblioteca infinita, elijo un libro cualquiera y me siento en mi sillón al lado del fuego. En mi casa los libros siempre se terminan en una lectura, es una de sus magias.

Pero si eligiera primavera a las tres de la tarde, todas las plantas del jardín florecerían a la vez, algunos amigos estarían afuera sentados en las reposeras acolchonadas, tocando música con los instrumentos de la casa y Ceci estaría en la cocina haciendo las empanadas de su cumpleaños. El sol entraría por las ventanas inmensas de la casa y yo estaría saltando en mi cama elástica gigante.

Cuando elijo verano, el pasto se transforma en arena, pero todas las plantas quedan en su lugar. Por el fondo del patio, aparece el mar. En el mar de mi casa no hay tiburones ni picarañas. Tenemos bicicletas, patines, paracaídas y tablas de surf porque el verano en la casa nos da super poderes para los deportes. Los amigos ahora viven en la casa, hay habitaciones para todos, una licuadora infinita prepara licuados.

Y en otoño, el jardín se llena de árboles y el colchón de hojas es el mejor lugar para dormir la siesta. Si lo pongo a las cinco de la tarde, ni siquiera hace frío. Hay una torta en el horno y el olor anda por toda la casa. Los perros que no pierden pelo ni baba corren alrededor del sillón. Las pantuflas siempre están acolchonadas y calentitas a un metro de mis pies, donde sea que esté. Cuando salimos a dar un paseo, cierro con llave casi sin mirar y en la calle me cruzo con mil extraños de cualquier lugar que están bien y todo está bien.

***

Cómo jugar a Soñar casas:
Regla #1: Establecé una extensión mínima (una hoja, mil caracteres, un cuaderno entero) y respetala. Seguí aunque sientas que no hay más ideas, porque SÍ HAY.
Regla #2: Volá, no hay límites.
Para el final:
Cuando termines, hacé a un lado el papel y leélo recién al rato.
¿Qué de todo lo que pensaste puede hacerse realidad, o al menos parecerse a la fantasía? ¿Cómo?