Puentes / 30 junio 2015

Puentes

puentes

Podemos describir una casa hablando de su estructura, luz, muebles, composiciones, funcionalidad, y también de quiénes la habitan. Pero estos dos mundos empiezan a funcionar juntos sólo cuando les construimos un puente invisible: el placer.

“Sonidos, olores y otros detonantes menos tangibles ayudan a hacer memoria e identificar las cosas que nos hacen sentir bien”, dice sobre esto (el groso de) Terence Conran en su libro “Cómodo en casa”. Y enumera algunos clásicos: “Sentir la arena entre los dedos de los pies a orillas del mar, leer en la cama, el aroma intenso a café recién hecho, a ropa limpia secada al sol, a tierra mojada cuando llueve (…) Los sentidos se conjugan para conseguir un mismo efecto emocional: alegrías sencillas que nos inundan.”

Detectar lo que de verdad(*) nos despierta ese tipo de alegría es el primer paso. Y trasladarlo -como sea- a nuestro hábitat es la compra más efectiva que podemos hacer para la casa.

(*) El desafío está en encontrar lo que nos da placer sincero, sin dejarse llevar por el lugar común. Cuando realmente pasa, se sabe.

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Si ya construiste tus puentes, ¡queremos conocerlos!

Podés publicarlos en Instagram usando #puentescasachaucha o, como siempre, mandarlos a hola@casachaucha.com.ar.

Empezamos nosotras:

Hace años que no uso cortinas ni bajo las persianas. Me gusta mirar cuando se hace de día. #puentesCasaChaucha

Una foto publicada por María Tórtora (@mariachaucha) el

Ritual de invierno: Almohadones, frazada y, lo mejor, almohadilla termica. #puentescasachaucha

Una foto publicada por Catalina Romero (@cata.lina.r) el

Nueces pecan provenientes de Tigre, siempre al lado de una ventana para mirar como se iluminan. #puentescasachaucha

Una foto publicada por Catalina Romero (@cata.lina.r) el